¿Qué es una botnet y cómo ejecuta un DDoS?
Una botnet es una red de dispositivos infectados (computadores, routers, cámaras IP, equipos IoT) controlados de forma remota por un atacante a través de un servidor de comando y control (C2). Cuando el operador da la orden, todos los bots envían tráfico simultáneamente contra un mismo objetivo: es la base de los ataques distribuidos de denegación de servicio (DDoS), donde la 'D' de distribuido es precisamente la potencia de miles de fuentes atacando a la vez.
¿Por qué las botnets son tan peligrosas?
Al provenir el tráfico de miles de IPs legítimas repartidas por el mundo, es muy difícil distinguir a los bots de los usuarios reales y bloquearlos sin afectar el servicio. Botnets como Mirai demostraron que dispositivos IoT mal configurados —con contraseñas por defecto— pueden reclutarse por millones y generar ataques de cientos de Gbps o Tbps capaces de tumbar infraestructuras enteras.
¿Cómo defenderse de un ataque con botnet?
La defensa combina mitigación en el borde (servicios anti-DDoS con capacidad de absorción y scrubbing), rate limiting, listas de reputación de IP y análisis de comportamiento para separar tráfico humano del automatizado. Del lado de la prevención, evitar que sus propios dispositivos se conviertan en bots: cambiar credenciales por defecto, actualizar firmware y segmentar los equipos IoT.



